El robo de las pepitas de oro

de Daniel Vilela

El bueno de don Pedro tiene ahorrado un saco enorme de pepitas de oro con el cual piensa alegrar a los niños del barrio, construyendo un enorme parque con toboganes, columpios y demás entretenimientos. Pero repara en que ha sido robado el saco. Con ayuda de los niños sabe quién es el ladrón y urde un plan para burlarlo. Y con su gran corazón entiende que perdonando al arrepentido pillo le da ocasión de cambiar y mejorar.

Volver